La perversidad del fisco mexicano
A lo largo del último año las tasas de interés que los bancos mexicanos pagan a los ahorradores han caído en picada. Reflejo de la crisis, tal vez. El fisco y su brazo controlador de la política monetaria, el Banco de México, han debido ajustar el esquema de retribución que se paga por el ahorro de los mexicanos. Ha sido la clase media del país, tal vez no la más fregada, pero sí la más sufrida de las clases socioeconómicas, la que ha debido una vez más pagar las consecuencias de una crisis que ella no engendró. La viuda, el jubilado, el despedido del empleo, todo aquel que tiene unos cuantos pesos en el sistema del ahorro bancario, hoy y ya desde hace meses, está sufriendo sin poder hacer nada al respecto, la pérdida inexorable de su patrimonio. Empobrecimiento acelerado, que para muchos resulta inexplicable. Es la confiscación que ejerce el sistema en contra de los que algo tienen y nada pueden. Despojar al ciudadano común de sus magros recursos mediante la perversa política de las t...